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Historia

Reseña histórica

Durante los primeros días de la independencia, el Gobierno realizaba los trabajos de carácter oficial y legislativo con imprentas improvisadas y deficientes. En 1812 existían en Bogotá, dos imprentas adquridas en Estados Unidos para Cundinamarca: «La Imprenta del Estado» 1881, que después de la Batalla de Boyacá se llamaría «Imprenta del Gobierno»; la segunda llamada «El Sol», que tiempo después pasaría a ser propiedad del sabio Caldas.

El Gobierno contó con una imprenta oficial, el 18 de mayo de 1894 cuando en la presidencia de Miguel Antonio Caro, se adquirió la imprenta «Echavarría Hermanos» que en ese entonces era la mejor imprenta de Bogotá, en cuyas instalaciones se organizó definitivamente la Imprenta Nacional de Colombia.

 

Cada paso es un salto al futuro

Una de las transformaciones más importantes para configurar la estructura y dotación de la Imprenta Nacional, se debe a los decretos emitidos por el Gobierno, en abril y junio de 1952. En virtud de esos decretos, se fusionaron cinco imprentas: La Imprenta Nacional, la Imprenta del Ministerio de Educación Nacional, la de la Contraloría General de La República, la Imprenta de la Universidad Nacional y la de los Ferrocarriles Nacionales.

En 1994, y con motivo del centenario de su creación, se expidió durante el Gobierno de César Gaviria Trujillo, la Ley 109, con la que se hacía realidad una vieja aspiración: convertir la Imprenta Nacional de Colombia, en una empresa industrial y comercial del Estado, vinculada al Ministerio de Justicia, hoy Ministerio del Interior -  lo cual garantiza ingresos por actividades industriales y comerciales, recursos que se pueden destinar a la realización de planes de modernización, renovación técnica, investigación y capacitación del personal, objetivos en los que actualmente se encuentra empeñada.

 

Museo de Artes Gráficas

El Museo de Artes Gráficas de la Imprenta Nacional de Colombia fue fundado por Tarcisio Higuera Barrera el 30 de abril de 1964 con motivo del centenario del Diario Oficial. Las tareas principales del Museo son enriquecer, mantener, documentar y promover a los diversos tipos de público el patrimonio que permitió el desarrollo de las Artes Gráficas en Colombia.

La colección permanente del Museo exhibe diversos tipos de maquinaria utilizadas para el oficio de impresión, desde la xilografía, pasando por la tipografía mécanica y manual, llegando hasta el offset. Por ejemplo, hay una réplica de la Imprenta Patriótica así como varias prensas Washington de R.Hoe & Company, e inclusive una máquina Compugraphic. Vale apuntar que muchas de estas máquinas fueron utilizadas en la misma Imprenta Nacional y muchos de los operarios siguen trabajando en esta empresa. La colección permanente también incluye una colección de más de 200 piedras litográficas, así como libros y publicaciones de la primera imprenta de Bogotá (como el "Septenario al Corazón Doloroso de María Santísima" 1738), además de billetes, estampillas y otras curiosidades del oficio del impresor. Sin duda la pieza que mejor resume el contenido del Museo es el "Mural de las artes gráficas" del Maestro Luis Alberto Acuña donde en ocho páneles se muestra la historia desde la Cueva de Altamira, pasando por Gutenberg y finalizando con los personajes más influyentes en Colombia en el oficio de las artes gráficas.

La instalación del Museo fue en un principio provisional; sin embargo, al notar la gran acogida de esta iniciativa se construyó, en la antigua sede de la Imprenta Nacional, el primer salón colonial, llamado "Antonio Espinosa de los Monteros", en homenaje al fundador y primer director de la Imprenta Real. Otro de los salones fue denominado "Litografía Nacional", y se comunicaba con el anterior por un hermoso arco de columnas monolíticas, heredadas del antiguo Palacio de San Carlos. En su interior, sobre elegantes muebles rústicos, reposaban más de 200 piezas litográficas alemanas que pertenecieron a la Litografía Nacional y en las que quedó, con arabescos y grabado para la posteridad, medio siglo de la vida nacional correspondiente a la época más cruenta de los enfrentamientos civiles entre compatriotas. La tercera y más amplia sala correspondía al salón "Carlos López de Narváez", llamada así en homenaje al insigne poeta, catedrático y escritor colombiano quien donó varias obras al Museo. En ella se encontraba el enorme mural de óleo sobre madera realizado en 1973 por el Maestro Luis Alberto Acuña, donde se representan diferentes momentos de la evolución gráfica.

Hoy en día el Museo se encuentra en la nueva sede de la Imprenta Nacional que cuenta con instalaciones modernas donde el visitante puede recorrer en un espacio amplio y tranquilo una singular parte de la historia de Colombia. Este museo es el único dedicado a las artes gráficas del que se tenga noticia a nivel nacional.